La hipocresía de los medios franceses y del presidente Macron con Venezuela

Hace poco menos de un año, la casta mediática francesa, asustada
por la subida fulgurante de Jean-Luc Mélenchon en los sondeos para la elección
presidencial, tramó de cabo a rabo un 
«buzz mediático». Se ofendió porque el partido político de Mélenchon, La
France Insoumise, en su programa, quería «formar parte de las cooperaciones
regionales en una dinámica de codesarrollo ecológico, social y de progreso
humano: por ejemplo el ALBA para las Antillas y la Guyana francesa (…)» (punto
número 15 del “Futuro en común”, programa de gobierno del movimiento La France
Insoumise).
Denunciada por el editorialista militante Patrick Cohen y recogida
luego por todos sus colegas, esta medida del “Futuro en Común”, debía ser la
prueba de las intenciones autocráticas de Jean-Luc Mélenchon, ya que Cuba y
Venezuela hacen parte de esta organización de cooperación regional.
Sin embargo esta iniciativa no es la más revolucionaria del
programa de la France Insoumise. Se inscribe incluso en la lógica diplomática
francesa. Como lo recuerda el Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia:
«Francia pertenece al Caribe por sus colectividades de las Américas:
San-Martin, San  Bartolomé, Martinica,
Guadalupe y Guyana, ella quiere facilitar la plena inserción en la región»,
particularmente, «participando activamente en los diversos procesos de
cooperación regional» (1).
Es la política asumida y defendida por el presidente Macron y su
gobierno, ya que en este momento (2), Francia participa como miembro asociado,
en la cumbre de la Asociación de Estados del Caribe (AEC).
El Embajador de la República Francesa, Romain Nadal, «en representación de Francia» durante la ceremonia de apertura de la 23ª reunión ministerial de la AEC


Sin embargo, todos los países del ALBA (3), también son miembros
de esta organización de cooperación, incluidos desde luego, Cuba y Venezuela.
¿Cómo entender el silencio de los editorialistas militantes que atacaron
a Jean-Luc Mélenchon hace un año? ¿Por qué los periodistas que fustigaban la
propuesta de participación de nuestro país en el Alba, apoyan hoy la política
exterior del Sr. Macron, que sienta a Francia junto a estos mismos Estados?
La guinda del pastel, la presidencia pro tempore de la AEC está
garantizada por  Venezuela, dónde se
desarrolla actualmente la cumbre. ¿Y todavía ningún «periodista» que se indigne
por la presencia francesa en una cumbre dirigida por una «dictadura», según las
palabras del presidente de la República francesa?
Este silencio ensordecedor de los medios es incomprensible. Dos
hipótesis: o Jean-Luc Mélenchon ha ganado la batalla cultural, y la adhesión de
Francia en la ALBA es algo adquirido, incluso para los periodistas. O  los mercenarios mediáticos del Sr. Macron no
tienen ningún interés en cubrir la cumbre de la AEC, ya que las pruebas que
recordamos anteriormente demuestran una vez más la ausencia total de
objetividad, honestidad y ética profesional en los medios de comunicación
dominantes.
¿Qué opinan?

Notas:
(2) La cumbre de la AEC tiene lugar del
14 al 16 de marzo de 2018 en Porlamar, Venezuela

(3) A excepción de Bolivia. Ecuador, por
su parte, es miembro como país observador de la AEC



Traducido del francés por Maria Piedad Ossaba por La Pluma y Txacala